La base del diseño industrial o de producto en nuestros días (y casi desde siempre), es la aplicación de usos de otros sectores y elementos al diseño en cuestión. Beber de distintas fuentes, aunque sean lejanas a nuestra posición, es esencial para que las sinergias lleven a la inspiración, a la innovación, y no solo al diseño estético, sino a la mejora de ese producto en su uso cotidiano ¿De qué sirve un diseño estéticamente impecable pero con una funcionalidad nula?
El otro día veíamos cómo el diseñador checo Martin Jakobsen aplicaba estos principios en su copa de vino rEvolution. Hoy toca hablar de otro elemento esencial para los amantes del vino: el decantador. La diseñadora sueca Matilda Ringner se ha inspirado en el funcionamiento de una regadera común para aportar una solución a su nuevo decantador de vino: Rainman.
Rainman es un decantador que juega con la manera tradicional de transportar el agua, siendo contenedor y vaso de cristal a la vez. Todo ellos, aunado a una genial idea: airear el vino al decantarlo como si fuese una regadera.
Rainman está fabricado en cristal transparente, de forma tradicional y soplado a mano, por la empresa sueca Skruf. Podéis encontrarlo por 52 € en www.deskstore.com.
Matilda Ringner es una joven promesa del diseño industrial, que ya hizo conocido su nombre con este espectacular decantador, que fue su proyecto de fin de carrera en la Escuela de Diseño de la Universidad de Kalmar. Ahora dirige su propio estudio entre Malmö y Copenhague.
Os proponemos probarlo junto con dos de nuestros mejores vinos: Pago de los Capellanes Reserva 2006 Ribera de Duero, un tinto distinguido. Y un vino muy especial y exclusivo que solo encontraréis en las tiendas Antonio Mata: Rubus Vino de Mesa 2009, originario de la encantadora villa turolense de Rubielos de Mora.







